jueves, 7 de abril de 2011

Éxtasis

Aquella noche, donde la nostalgia
me hacía compañía,
tu recuerdo abrió la cerradura de mi pensamiento…
Al verte y tenerte cerca, se estremeció mi ser
al respirar tu abrasador aliento.

Y poco a poco, silenciosamente,
me ataste entre tus brazos.
Tus pupilas quietas me fueron embriagando,
despertando el mar de los deseos
en aquel agradable asalto.

Y cerrando los ojos para sentirte más,
entre caricias y besos,
tu mano se detuvo entre mi pecho…
deslizándose luego, sutilmente,
hasta llegar al fondo del océano
en un instante inmenso…

Al despertar, desnudos y vencidos,
cual estrella embrujada, desperté del hechizo.
Y sollozando vendije tu descaro y mi osada locura;
que floreció en mi alma el amor extraviado
en el viejo metal de mi armadura.



Poema publicado en el libro: Amanecer Solitario
Concurso del Centro de Estudios Poéticos, España

miércoles, 6 de abril de 2011

No desistas




Si las cosas te van mal
y la cima es muy alta de subir,
si cuentas con poco y mucho que pagar…
si el llorar te aprieta el alma,
busca querer sonreir.

No permitas que el dolor te agobie.
Aunque el camino te ofrezca
sólo cuestas que subir…
lucha, puede que el paso sea lento,
y el llorar te apriete el alma…
aunque el futuro sea incierto
nunca dejes de insistir,
busca querer sonreir;
¡siempre hay una esperanza!

Recordar es amar






Al pasar de los años se fue quedando sola,
sola con su sonrisa, sola con su dolor,
y su mirar lejano y el temblor de sus manos,
llenaron de tristeza mi pequeño corazón.

Y su casita vieja ya le quedaba grande,
fueron muchas las noches que fui a acompañarle
y con brazos abiertos siempre me recibió,
mi viejita querida, mi abuelita adorable.

Quiero recordarla en sus años de vejez,
cuando hacíamos chistes y jugábamos cartas
a la luz de un quinqué,
y en esas noches gratas y plenas,
perfumadas con el suave aroma de las amelas,
así disfrutaba yo a mi abuelita Mena.

A mi hija Alice en su cumpleaños



Eres la alegría de unos padres felices,
que iluminas nuestras vidas
con cálidos matices.

Eres la ilusión que despierta nuestros días,
el aire que respiramos y a nuestro ser das vida.

Eres tú y tus hermanos el baluarte perfecto,
la razón de vivir de unos padres contentos.


Eres mi fortaleza




Señor, mirando tus pies atados al madero
y viendo la libertad que tienen los míos,
pude sentir la grandeza de tu amor.
Tu sacrificio para que yo viva,
para que sea libre cual pájaro en vuelo.

Solo un ser maravilloso como Tú
es capaz de darle a mi vida la Victoria.
En cambio yo te ofrezco
mis problemas, mi miseria…
y Tú con un beso de amor
arreglas mi historia.

Señor, eres mi fortaleza,
la fuente de mi alegría…
por eso me uno a las palabras de San Pablo,
“Todo lo puedo en Tí que me confortas”
y das valor a mi vida…

martes, 5 de abril de 2011

Al llegar el otoño



Sentada mirando una colmena,
se me hizo interesante las actividades
de un sin número de abejas,
que zumbando, entran y salen
de particular y especial manera.

Al parecer, son machos audaces
que van de colmena en colmena.
No trabajan, no hacen miel,
no construyen panales;
ni siquiera picar saben.

Son personajes privilegiados,
fertilizar a la reina es su función.
Pero, llega el otoño y la miel disminuye,
las abejas obreras pierden la razón,
y acaban con la vida
de esos ruidosos zánganos,
que alardean de ser machos
sin tocar una flor.

Tierra del Coqui



¡Puerto Rico, luces como esmeralda
que brilla en el azul del mar!
Isla verde de clima tropical,
de gigantes palmeras,
de abundantes playas,
y una gran Cordillera.

¡Cuánto me deleita
saberme nativa de aquí,
de compartir esta esmeralda,
Tierra también del Coquí!

Isla que mis sueños guardas
no te canses de brillar,
que en el mar de la esperanza
siempre para mí serás
entre las piedras preciosas
del Caribe la esmeralda.